La fecha es el miércoles 1 de Abril del año 33. O el 13 de Nisan, el día antes de la Pascua, según el calendario Judio, la fecha en la cual, según los últimos estudios se sitúa la escena de la ÚltimaCena. El programa gratuito Stellarium, permite ver la situación de las estrellas en cualquier día y en cualquier lugar.
martes, 19 de abril de 2011
lA úLTIMA cENA
La fecha es el miércoles 1 de Abril del año 33. O el 13 de Nisan, el día antes de la Pascua, según el calendario Judio, la fecha en la cual, según los últimos estudios se sitúa la escena de la ÚltimaCena. El programa gratuito Stellarium, permite ver la situación de las estrellas en cualquier día y en cualquier lugar.
jueves, 14 de abril de 2011
II-rEPUBLIKA

martes, 12 de abril de 2011
cONCURSO - gAGARIN 50 aÑOS dEL pRIMER vIAJE eSPACIAL


Bueno, edito el post para complementarlo con la foto de la entrega del premio al ganador, Baterpruf. Tras una larga deliberación se comprobó en los archivos que la "elegir ventanilla en lugar de pasillo" no era una tradición que pudiera contrastarse su veracidad. Al menos no queda documentado en los libros de historia. Así pues el premio fue a parar a Bater que nos recordó la tradición de orinar en las ruedas de la furgoneta de transporte que inicó Gagarin fruto de las prisas y los nervios. La entrega se hizo en una conocida cafetería/panadería badalonesa. Aquí está el documento gráfico del momento:
domingo, 10 de abril de 2011
Lejos de aquí IV
Siendo novel en estos mares, no me cansaba de escuchar las experiencias del resto de científicos, que, aunque muy interesantes, no eran muy prometedoras. La mayoría confesaban que una vez en el paso se metían en la cama y de allí no salían hasta la llegada. Con estos bonitos pensamientos nos acostamos para pasar la primera noche en el camarote de científicos del buque. Aquí tenéis mi litera (que era tan pequeña como parece), con todo el material lúdico que disponía por si ya no iba a levantarme (libros, ordenador, películas, PSP, ...) y alguna bolsa de plástico, por si las moscas:
Esa noche entramos en el canal Beagle, y, por la mañana, todo seguía en calma. El canal está protegido de los temporales externos, con lo que ese día fue, prácticamente, un crucero de placer. Las vistas del canal a ambos lados eran espectaculares, con algun glaciar que otro de vez en cuando, y unas montañas increíbles a poca distancia.
El buen tiempo y la calma del canal nos permitió hacer una barbacoa en la terraza de popa a la hora de comer. Los miembros de la Armada se mezclaban con los científicos, y el trato con ellos era excepcional. Para la mayoría no era la primera campaña, así que los relatos de viajes anteriores iban surgiendo en cada corrillo. Al contrario que los científicos, los marineros eran mucho más optimistas sobre el tema de los mareos, y profetizaban un Drake con pocos problemas. "Ya, claro".
Mientras, en el puente, el práctico chileno y los oficiales de guardia trazaban la ruta del barco en el canal, usando los dos radares y las cartas de navegación.
"Bueno, visto así, esta travesía no va a ser tan mala", o eso pensaba yo por aquel entonces. Sin embargo las cosas iban a cambiar. Esa noche dejamos el canal atrás y nos adentramos en mar abierto. Un ligero meneito sobre las 12 de la noche presagiaba el cambio que íbamos a experimentar durante los tres siguientes días. Óbviamente a partir de aquí ya no dispongo de tantas fotos como de la primera etapa del viaje, pero os puedo resumir lo que pasó. El tercer y cuarto día de viaje fueron unos días duros, con olas de entre 6 y 7 metros, que movían el barco en todas direcciones. El barco llegó a inclinarse unos 42 grados. Para que os hagáis a la idea, con esa inclinación es lo mismo andar por el suelo que por la pared. Gracias a las substancias que llevaba (y que por si acaso, no nombraré por aquí), no llegué a vomitar ningún día, pero tampoco dejaba de estar mareado. De vez en cuando me levantaba de la cama para deambular como un fantasma por el barco. Pocos científicos quedaban en pie, y apenas teníamos ganas de hablar entre nosotros:
Enlaces:
Lejos de aquí VIII
Lejos de aquí VII
sábado, 12 de marzo de 2011
Vía ferrata
Hace más o menos un año os colgué un post en el que confesaba que me había aficionado a la escalada y me comprometí a ir colgando fotos de algunas salidas... Y al final nunca he tenido tiempo o material adecuado para ir explicando lo que vamos haciendo. Hasta ahora!
El sábado pasado nos fuimos de vía ferrata a Oliana. La meteorología acompañaba y nos hizo un día casi de verano, tan claro que tuvimos una panorámica increíble de buena parte de la comarca de l'Alt Urgell. La vía era bastante larga (400m de desnivel vertical repartidos en 3 tramos con escapadas entre uno y otro) y la zona estaba llena de águilas planeando por encima y por debajo nuestro. Impresionaba lo suyo ver bichos de más de 2 metros de envergadura volando a tu alrededor...
Las 4 horas de ascenso y las casi 2 de descenso dieron para mucho: zonas con cadena algo complicadas, travesías horizontales bastante expuestas, tramos verticales de más 50 metros, desplomados de distintos tamaños, un puente de unos 10m y un cambio de aguja (llamado el paso de la Fe) que, aun siendo una chorrada, te los pone por corbata. Al llegar arriba crees que ya has acabado, pero bajando te encuentras con que hay tramos casi más complicados que algunos de subida, así que el chute de adrenalina te dura un buen rato más.
Para ser la primera que hacía, no estuvo nada mal... pese a que la califican de difícil o muy difícil (según dónde miras) y pese a las agujetas de los dos días siguientes! Os la recomiendo a todos por lo bien que está. Eso si, aprensivos abstenerse.
martes, 1 de marzo de 2011
cONJUNCIÓN eN mARZO
mirad de qué forma tan bonita ha comenzado el día de hoy. La Luna se despertaba un poco antes que el Sol y lo hacía acompañada de Venus... lo que haya pasado sólo ellas lo saben.
Observando la foto, se puede ver que Venus no está en fase, si no que está "llena". La Luna, por su parte, está en cuarto menguante, pero muy menguante.
lunes, 7 de febrero de 2011
aSTROfRIGOnOMIA
La tortilla de patatas, el plato de pasta y el café dieron paso al avistamiento en sí y per se. Por nuestros ojos desfilaron la nebulosa de Orión, el árbol de Navidad, el cluster de la colmena y el Señor de los Anillo, Saturno. Éste ya lo vimos de prisa, pues el frío estaba empezando a hacer mella en los expedicionarios que no encontraban consuelo bajo una improvisada batamanta. Un mejor calzado y pantalones nos esperan para la próxima vez.
La nota de misterio la aportó un coche que se acercó, pero tras un concierto de puertas abiertas y cerradas vimos que venían a lo que venían... falsa alarma y tranquilidad sólo turbada por Oriol que cual marimanta iba y venía al campo base.
Las cordenadas quedaron marcadas en el GPS para la próxima ocasión.






