Punta ArenasLa llegada a Buenos Aires fue espectacular. El avión estaba cruzando el Río de la Plata cuando empezó a salir el sol. En breve alcanzamos la costa y, con ella, Buenos Aires. Aun estando a unos 1500 metros de altura, la ciudad, con el color del amanecer, se perdía en el horizonte. Sin embargo, la llegada a Punta Arenas ha sido ya insuperable. Para empezar, el transporte en Buenos Aires me llevó al aeropuerto equivocado. Cuando me di cuenta pillé un taxi que fué cagando leches al otro aeropuerto. Vos tranquilo que llegáis, me decía el taxista. Y llegar llegué, pero tarde. Me canviaron los billetes y en lugar de llegar a las 21, como tenía previsto, llegué a las 5 de la mañana del día siguiente. Y, la verdad, fue una suerte, pues ya era de día.
No sé si estáis al tanto, pero el gobierno de Chile ha decidido que a partir del día 1 de febrero la subvención que se destina al gas en la región de Magallanes quedará sin efecto, de modo que todo el mundo tendrá que pagar a precio de mercado el gas que gaste (el incremento será de un 16,8%). Y para ellos es una putada, porqué dependen del gas para todo, con lo cual les subirá también la comida, la electricidad, la educación, etc. Por esto se están produciendo manifestaciones, cierres y tomas de carretera en la ciudad y en estos momentos aeropuerto, puerto y carreteras de acceso a la ciudad están bloqueadas por una especie de huelga general.
Bajo este panorama, el único acceso que había desde el aeropuerto cuando llegué era caminando. Así pues, con una maleta de 30 kilos y una mochila de 13, Bruce Dickinson en los auriculares, y el sol asomando por el horizonte, inicié la travesía de veintipico km que hay hasta el pueblo:


Barricadas y barricadas cada varios km cortaban el camino a los coches, pero no a los caminantes.

A las 5 horas aproximadamente (sobre las 10 de la mañana) cruzaba la última barricada para entrar en el pueblo. Allí estuve hablando con algunos chilenos que me explicaron con bastante detalle su malestar por la situación. Afortunadamente uno se ofreció a llevarme al hotel, ahorrándome el último kilómetro, que siempre es el que sienta peor.
Por la tarde, ya recuperado de la excursión, salí a dar una vuelta por el pueblo y, sin querer, encabecé una manifestación. Estaba cruzando la calle cuando todas las personas que tenía a mi lado empezaron a sentarse en el suelo. Eran turistas que querían protestar por el encierro que estaban padeciendo. No podían ni ir al aeropuerto (si no era andando) ni salir del pueblo a visitar lo que se visita por aquí (si no era andando). Porqué el aeropuerto está a 20 km, pero las Torres del Paine están a 200.

La cosa se fue animando y llegaron los carabineros (polis), las teles y radios locales, y también los chilenos, enfadados por la opinión de los turistas.

Al final los chilenos ofrecieron dejar pasar algun autobús con guiris para el aeropuerto y permitir que se fuera quien quisiera. A estas horas Punta Arenas es un caos. Todo está cerrado porqué todo el mundo está en la calle, en manifestaciones, circulando en coche (solo por dentro de la ciudad) y pitando (y os aseguro que llevan así todo el día), etc. Un espectáculo dantesco. Eso sí, es seguro. La gente se manifiesta, de momento, pacíficamente. No se sabe si el barco podrá salir el lunes. Seguiré informando cuando pueda.
Corresponsal koco. Sukarra, Punta Arenas, Chile (al menos, de momento).
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